sábado, 3 de julio de 2010

Con Diego me une (además el amor) el espanto


Hoy banco a Maradona más que nunca.
No tanto por que este convencido que hizo todo bien y lo que le fallo fue el azar. Al contrario creo que erro en más de una lectura del encuentro.
Pero lo que hizo alcanzó, al menos para mí.
No fue menos que Pekerman o que Passarela con todos su experiencia y sus pergaminos como tecnico. Dejo a la Argentina donde siempre debe estar. Entre los 8 mejores
Por otra parte, creo (estoy convencido), que la selección hoy no jugó bien. Fue superado en todo el campo por una Alemania disciplinada y tácticamente impecable.
Se especulo demasiado con la capacidad invividual, y siempre, pero siempre un equipo es más que un individuo por mejor jugador que ese sea.
Ya se que hay excepciones. Bueno son anomalías, momentos donde Dios juega a los dados.
Pero siempre para que esa anomalía aparezca la cosa tiene que estar pareja. Cuando la diferencia entre dos es tan grande no se necesitan anomalías, se necesitan milagros.
Pero banco a Diego por que es ahora cuando hay que poner el hombro, por que me une a él más que nunca no solo el amor, sino el espanto a sus detractores. Pelafustanes que gozan con el fracaso del otro por que nunca podrán disfrutar su propio triunfo.
Lo banco por que lo banque a Bielsa en el 2002 (y lo banco ahora).
Por que un resultado es eso un resultado. Y por que uno no puede andar por la vida de un lado para el otro según donde caiga la taba, por que como dice Marcelo Bielsa
"Me importa muchísimo ganar y para eso quiero que mis equipos jueguen bien, pero entiendo que se puede no ganar y que eso no necesariamente tiene que significar un fracaso. El fútbol no es una cuestión matemática."
Y por que si perder te hace un inútil, entonces todos seremos inútiles por que nadie se salva de una derrota.
Maradona; el ídolo maldito del país burgués. Ese país que hoy sonríe socarronamente y que prefiere ídolos como Vilas o Tinelli. Ídolos que se queden en el bronce y no jodan.
Dijo Galeano sobre Maradona en el 2000
"El es un hombre que ha sentido y proporcionado mucho placer, pero al mismo tiempo es un hombre atrapado por la maquinaria del éxito, atrapado por las reglas del juego de una industria del espectáculo que obliga a ganar o ganar, y que prohíbe perder. Entonces, él padece en carne propia los valores del mundo actual, en el que el único pecado que no tiene redención es el fracaso"
Bueno, este no fue el Mundial de los Redimidos como me había parecido a mi.
Hasta dentro de 4 años con la ilusión intacta.

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