viernes, 2 de abril de 2010

2 de abril de 1982

Sobre el 2 de abril del 82 tengo muchos recuerdos.

Recuerdo que estaba en 5º grado y la maestra entró al aula y nos dijo que la de hoy seria una clase especial. Y nos contó lo que había pasado en Malvinas. Que soldados argentinos habían invadido las islas para recuperar lo que era nuestro. Y nos mostraba en un mapa donde estaban las islas y que era eso de la plataforma continental.

Que salí corriendo de la escuela al mediodía y me esperaba mi tío, y que le conté lo que pasaba y me dijo –“Si, ya sé”.

Ahora me acuerdo que lo dijo con voz apesadumbrada, aunque solo me dí cuenta de eso muchos años más tarde.

Que camino a casa, pase por un puesto de diarios y la tapa de Crónica me impresionó con sus grandes letras.

Y cunado llegue, en la tele Andino (Ramón Andino, padre del esperpento de Guillermo), junto con Juan Carlos Pérez Loizeau, conducía Realidad ’82 por Canal 13 y monologaba sobre el heroísmo de los soldados que habían tomado las islas sin disparar un tiro.

Luego, vendrían los comunicados y la cara pegada a la tele en cada uno de ellos, la plaza vitoreando a Galtieri, los comentarios en el cole y los simulacros de bombardeo (mi escuela queda a no más de tres cuadras del Colegio Militar del Palomar).

Por alguna razón en mi casa no se respiraba optimismo, era más bien una tensa clama. Como con el tono de voz de mi tío. Muchos años después entendí el porque de esa sensación.

Recuerdo las largas colas de voluntarios para ir a Malvinas y al novio de mi tía, policía federal, diciendo: -“Pobres pibes, no sabe lo que hacen. En las guerras las balas son de verdad, no como en las series. Si te escondes detrás de un árbol la bala de un fusil lo pasa de lado a lado” Y yo pensando, - “Que gil este tipo, no entiende nada” Y si entendía.

Es raro pero del 14 de junio no recuerdo nada, absolutamente nada.

Ni la charla de la maestra, ni la voz de mi tío, ni a Ramón Andino, ni la plaza.

El último recuerdo es 24 horas por Malvinas, el programa para juntar cosas que hizo Pinki.

Sin embargo, recuerdo con claridad el primer partido del Mundial 82: Argentina 0 – Bélgica 1. La desilusión por una derrota inesperada. Recuerdo que a los días me mude y que el vecino de enfrente festejo el campeonato de Italia.

Muchos años después comprendí todo, la voz de mi tío, el ambiente en mi casa, la desilusión del Mundial, el festejo del tano de enfrente. Y por fin entendí que mi falta de recuerdo del fin de la guerra tenía más que ver con todo eso que lo que yo creía.

Pero eso ya es otra historia.

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