viernes, 17 de julio de 2009

Un Casa con 10 Pinos

Hace ya varios años, perdí un gran amigo. Esa clase de amigos que nos cambia la forma de ver el mundo. Con él compartí buenos y malos momentos, política, música, libros, varios programas de radios y mucha cerveza. A él, de alguna extraña forma, le debo la familia que hoy tengo.
En las charlas después de la radio y ya a altas horas de la noche divagábamos sobre nuestro futuro y en la necesidad de retirarse a vivir una vida más plena, el sueño era...


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