jueves, 19 de marzo de 2009

Kichner, yo y mi otro yo

Sean las elecciones en junio o octubre me someten a un dilema.
Existen objetivamente una serie de cosas del gobierno que a esta altura me resultan de lo más irritantes.
La falta de timing político para realizar los anuncios, que últimamente lo hace correr detrás de la coyuntura. Su, ha esta altura, inentendible adicción a la confrontación permanente, cuestión que supera la lógica de la política schmittiana de amigo-enemigo, el enchastro del INDEC, las alianzas de ocasión con sujetos de dudosa prosapia y certera traición (y no hablo de los barones del conurbano, sino de Barrionuevo, Saadi o Rico) la desastrosa o mejor dicho nula comunicación, que exhibe todo el tiempo a Cristina dejándola sin red y exponiéndola desmesuradamente.
Por otro lado me cuesta ser oposición de un gobierno que hace una serie de cosas que siempre alenté: nacionalización de empresas (aguas, correo, FFCC, AA.AA,etc), re-estatización de los fondos de las AFJP, recuperación de la fábrica aviones de Córdoba (loocked), retenciones al agro como mecanismo de control de precios internos y distribución de ingresos. Eso sumado a una retórica discursiva que comparto y aplaudo en todo momento, más allá de la distancia entre lo dicho y lo hecho.
Hoy se cooparticipo las retenciones a la soja, pero, el optimismo no logra invadirme.
Tarde, compañeros, demasiado tarde. Hay poco que negociar sin dar el brazo a torcer a como están las cosas. Por ejemplo:
La eliminación de las retenciones se va a dar por la vía del congreso más temprano que tarde.
Por eso creo que, el tan mentado proyecto de la gauchocracia debería haber sido consensuado (ni tan bajas como están en el proyecto, ni tan altas como quiere el gobierno) en las reuniones con Giorgi y destrabar la situación, para luego ( mejor, simultáneamente) tratar de afectar a otro sector para compensar la perdida fiscal, que queda claro es importante. Digamos, minería, renta financiera, algún impuesto extraordinario que presione a los acopiadores y no a los productores, el establecimiento multas para los casos de cartelización (Caso testigo: el cemento), y alguna otra cosa que se me olvida.
Ojo, queda claro que estamos hablando de medidas reformistas, no estoy hablando de los kulaks, eh?
Luego sí, en junio u octubre, se'gual, ir por una derrota digna (el humor social es hoy irreversible) que deje al kichnerismo en carrera para el 2011. Digo, 35 % a nivel nacional y después a remar para sumar sectores afines pero tímidos, que impulsados por los ítems antes mencionados pierdan la timidez, más Ley de Radiodifusión, AA, AFJP, nacionalización de Loocked, entonces ir por el kichnerismo 2.0 con algún candidato viable (no se quien, desde ya).
Muchachos, hay que salvar este proyecto que deja a la izquierda solo a la pared y por lo tanto cualquier otra salida es por derecha.

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